{"id":4000,"date":"2017-09-30T19:34:24","date_gmt":"2017-09-30T22:34:24","guid":{"rendered":"http:\/\/theinternationalobservatory.com\/?p=4000"},"modified":"2017-10-18T22:02:45","modified_gmt":"2017-10-19T01:02:45","slug":"intervencion-la-urss-afganistan-1979-1989-legitimidad-conspiracion-la-diplomacia-las-naciones-unidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theinternationalobservatory.com\/index.php\/2017\/09\/30\/intervencion-la-urss-afganistan-1979-1989-legitimidad-conspiracion-la-diplomacia-las-naciones-unidas\/","title":{"rendered":"Intervenci\u00f3n de la URSS en Afganist\u00e1n (1979-1989): Legitimidad, conspiraci\u00f3n y la diplomacia de las Naciones Unidas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sumario.-<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Introducci\u00f3n; 2. Antecedentes; 3. Naturaleza jur\u00eddica de las Naciones Unidas: los acuerdos regionales e individuales; 4. El acuerdo sovi\u00e9tico-afgano, y la raz\u00f3n de tratarse de un ordenamiento positivo; 4.1. Legitimidad derivada de las normas positivas; 5. Afganist\u00e1n y los procesos de conspiraci\u00f3n extranjera. Negociaciones y Resultados; 5.1. El papel de la Diplomacia de las Naciones Unidas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Palabra clave:<\/strong> Derecho Internacional, Pol\u00edtica Internacional, Intervenci\u00f3n de la URSS, Carta de las Naciones Unidas, Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong>Introducci\u00f3n.- <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Se presenta un an\u00e1lisis sobre la intervenci\u00f3n de la URSS en el territorio afgano; al efecto, se exponen, los principales acontecimientos del surgimiento y desarrollo de la legitimidad de la intervenci\u00f3n armada en el derecho internacional. El estudio se orienta a que los acuerdos internacionales\u00a0 sean comprendidos, no como una simple normatividad de la guerra, sino como una manera de vivir bajo los principios de justicia y el respeto del derecho internacional, permitiendo as\u00ed, enfrentar situaciones atentatorios a la soberan\u00eda sin acudir a acciones que pongan en peligro al mantenimiento de la paz y la seguridad regionales. Como en el caso concreto, el ejecutivo afgano, confesadamente fundada en raz\u00f3n de garantizar la estabilidad\u00a0 de su pueblo, utiliz\u00f3 el acuerdo bilateral sovi\u00e9tico-afgano que ya manten\u00eda desde antes de la intervenci\u00f3n. El contexto ideol\u00f3gico en que se llev\u00f3 a cabo la intervenci\u00f3n, no obstante impide reconocer a Estados Unidos su legitimidad calific\u00e1ndola como ilegitima, aunque parezca contrario a los principios de las convenciones internacionales en juicio. En ese sentido, se analizar\u00e1 la legitimidad de la intervenci\u00f3n<em>,<\/em> teniendo como base el contexto internacional y el r\u00e9gimen pol\u00edtico afgano-sovi\u00e9tico, as\u00ed mismo los instrumentos legales asumidos conforme al derecho internacional.\u00a0 De este modo, se analiza la posici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y de los Estados Unidos en la guerra y por \u00faltimo el impacto en la comunidad internacional; as\u00ed como las decisiones de las Naciones Unidas.<\/p>\n<blockquote><p>Se podr\u00eda decir entonces, que el debate sobre el apoyo de las naciones del Bloque Este a la intervenci\u00f3n militar sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n y del Acuerdo entablado, es uno de los argumentos que propone la garant\u00eda de la legalidad internacional como un criterio determinante de la legitimidad del empleo de la coacci\u00f3n. Sin embargo;\u00a0 Estados Unidos y aliados hab\u00edan desconocido tal legitimidad, oponi\u00e9ndose as\u00ed, a la admisibilidad de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica. Situaci\u00f3n que se advierte en la existencia de argumentos imprecisos por parte del bloque occidental con respecto de la legitimidad de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica. Pues bien, esta inadecuaci\u00f3n de conductas deber\u00e1 ser aclarada en rigor de los instrumentos internacionales vigentes, as\u00ed como la propia legalidad internacional que\u00a0 no avala\u00a0\u00a0 intervenci\u00f3n militar alguna fuera de ese marco (Carta, Cap\u00edtulo: VII y VIII).<\/p><\/blockquote>\n<p>De ese modo, la respuesta afirmativa sobre la legitimidad de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica dada por el derecho internacional es un argumento potencial que apoya la solidaridad sovi\u00e9tica en caso de conspiraci\u00f3n extranjera que se hace lo suficientemente necesario como para fundamentar la presente investigaci\u00f3n. A esto se suma, la inevitable enemistad que manten\u00edan las naciones del bloque Este-Oeste que luchaban por detentar el poder internacional. All\u00ed, se nota la evidente y excesiva\u00a0 situaci\u00f3n de confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica que se viv\u00eda por entonces.\u00a0 Ante ese contexto, la estabilidad afgana depend\u00eda exclusivamente de la relaci\u00f3n hist\u00f3rica que manten\u00eda con su aliado la URSS al que no estaba dispuesto a renunciar.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Antecedentes<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En la evoluci\u00f3n de la comunidad internacional en la formaci\u00f3n de las\u00a0 normas jur\u00eddicas internacionales, se instituyeron instituciones jur\u00eddicas y pol\u00edticas internacionales, precisamente para permitir su realizaci\u00f3n y asegurar consecuentemente la paz y la seguridad internacional. En esencia, estas legislaciones se caracterizan por el poder creado en Europa al final de la guerra de los treinta a\u00f1os y la guerra de los Ochenta A\u00f1os. Entre Espa\u00f1a y los Pa\u00edses Bajos surgi\u00f3 un nuevo orden internacional a trav\u00e9s de los tratados de 1648, en Westfalia por las Potencias de ese tiempo que se reconocieron rec\u00edprocamente iguales. Desde entonces, la legislaci\u00f3n internacional ha determinado las exigencias de igualdad de derechos y obligaciones sujetas a acuerdos de voluntades soberanas. En ese sentido, los instrumentos legales pactados\u00a0 entonces contemplaban posibilidades de aplicar la fuerza armada en caso que la otra parte no cumpla su obligaci\u00f3n, o si quer\u00edan ampliar su poder estaba la posibilidad de tomar nuevos territorios. En este caso, seg\u00fan Hellfeld (2009) deb\u00eda estar seg\u00fan disponen las cl\u00e1usulas de Westfalia que eran de exclusiva atribuci\u00f3n de Suecia y Francia para las modificaciones de las disposiciones en respuesta \u201c\u2026\u00a0 a las necesidades de seguridad de los Estados que quer\u00edan impedir el surgimiento de un poderoso Imperio Alem\u00e1n\u201d (p\u00e1rr. 5)<sup> <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>De modo, que la Paz de Westfalia fue producto del temperamento combinado de los l\u00edderes monarcas basados en una amplia concepci\u00f3n filos\u00f3fica que no ha dejado de ejercer influencia en la historia de las relaciones internacionales, debido que all\u00ed surgi\u00f3 la inviolabilidad territorial consagrada como un principio internacional que consagra la existencia de los Estados frente a la concepci\u00f3n se\u00f1orial; que los territorios y pueblos pertenec\u00edan a sus soberanos y nobles. Se hab\u00eda celebrado el primer congreso diplom\u00e1tico moderno y con \u00e9l; el inicio del <em>nuevo orden<\/em> pol\u00edtico en\u00a0Europa central\u00a0basado en el concepto de\u00a0soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Avanzando 353 a\u00f1os despu\u00e9s -el <em>n<\/em><em>uevo orden<\/em> internacional intentado por el presidente norteamericano George W. Bush daba por acabado un sistema de relaciones internacionales regidos por el\u00a0 Tratado de Westfalia de 1648, cuando Estados Unidos y los aliados<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> <em>invadieron<\/em> Afganist\u00e1n el 7 de octubre de 2001 y el 20 de marzo de 2003 a Irak ante la oposici\u00f3n de Rusia, Francia, B\u00e9lgica, Alemania y China. Cabe resaltar que entonces en Westfalia se construy\u00f3 un nuevo modelo de concepci\u00f3n del poder europeo en una Europa\u00a0 optimista que se opon\u00eda a la intervenci\u00f3n militar en los asuntos internos de los Estados. Con posterioridad, las Naciones Unidas incorpor\u00f3 el principio de no intervenci\u00f3n en asuntos internos (Carta, art. 1, inc. 4).Quedando entendido que no puede deducirse que el Tratado Internacional permita a Estado alguno violar el principio Ius cogens. Por algo Br\u00e9zhnev para no caer en la misma torpeza trabaj\u00f3 en equipo y busc\u00f3 consultar a sus colegas antes de actuar.<\/p>\n<p>En ese \u00e1mbito, el imperio de la ley de la supervivencia que se limita a dictar reglas para la guerra seg\u00fan Westfalia; s\u00f3lo involucr\u00f3 a\u00a0 soberanos, nobles, y asalariados. Proceso que dur\u00f3 hasta fines del siglo XIX. De acuerdo a\u00a0 la Revoluci\u00f3n Francesa, son las naciones las que entienden el inter\u00e9s de su naci\u00f3n, que la soberan\u00eda es de s\u00ed misma y no del Rey, que la amistad entre las naciones debe\u00a0 caminar basada en el \u201crespeto al principio de igualdad y a la libre determinaci\u00f3n de los pueblos\u201d; principio vigente\u00a0 hasta nuestros d\u00edas (Carta, art. 1, inc. 2).<\/p>\n<p>Ahora bien,\u00a0 las circunstancias vistas desde el realismo jur\u00eddico y pol\u00edtico no eran tan fiables que digamos. Como bien dec\u00eda Hobbes del estado de guerra en el sistema internacional; en \u00e9l \u201crige la anarqu\u00eda, responsable de la guerra de todos contra todos\u201d. Este\u00a0\u00a0 es el punto de partida de la visi\u00f3n realista de las relaciones internacionales que sigui\u00f3 Europa desde Westfalia. Sin embargo, las Guerras Napole\u00f3nicas alteraron el escenario westfaliano hasta que se aplicaron las penas a Napole\u00f3n por los aliados,\u00a0 aquel 20 de noviembre de 1815 tr\u00e1s la derrota de Napole\u00f3n en la batalla de Waterloo que trajo como consecuencia la firma del Segundo Tratado de Par\u00eds de 1815.<\/p>\n<p>En este sentido era relevante, la legitimidad del Congreso de Viena para restablecer las fronteras de Europa y reorganizar la forma de las ideolog\u00edas pol\u00edticas de la monarqu\u00eda absoluta que asegurasen un equilibrio de poder para evitar otra serie de guerras como las Guerras revolucionarias francesas y las Guerras Napole\u00f3nicas. En ese contexto, el zar Alejandro I de Rusia se present\u00f3 como \u00fanico l\u00edder de la Cu\u00e1druple Alianza; <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u00a0 capaz de conducir el poder de la Alianza para mantener la paz y la seguridad internacional. De manera que la pol\u00edtica internacional estaba basada en el\u00a0 principio de legitimidad de la intervenci\u00f3n de una naci\u00f3n\u00a0\u00a0 y si se contraviniera los principios del absolutismo establecidos en Viena-1815 ser\u00edan reducidos por la alianza. As\u00ed, la pol\u00edtica internacional europea de la \u00e9poca quedaba configurada por los principios de legitimidad, equilibrio e intervenci\u00f3n. En virtud del principio de legitimidad se restauraron las dinast\u00edas del Antiguo R\u00e9gimen, recuperando los territorios adue\u00f1ados por Napole\u00f3n Bonaparte.<\/p>\n<p>Luego, Europa pas\u00f3 a\u00f1os sin guerras, excepto la Guerra de Crimea de 1855, despu\u00e9s surgieron tensiones ideol\u00f3gicas de guerras que se vieron agudizadas para finales del siglo XIX. En esas circunstancias, el\u00a0 zar Nicol\u00e1s II de Rusia hizo un \u00faltimo esfuerzo e inst\u00f3 a las potencias a participar en las Conferencias de la Paz que se celebraron en La Haya en 1899 y 1907 a efecto de limitar el incremento de armamentos propuesto por el zar Alejandro II en la Conferencia de Bruselas de 1874, consiguiendo al final reglamentar la guerra y la creaci\u00f3n del Tribunal Internacional de Arbitraje. Esto no fue suficiente\u00a0 para impedir el incremento de la capacidad militar y\u00a0 sus consecuencias; la Primera Guerra Mundial y posterior fin de las hostilidades con la firma del Tratado de Paz de Versalles<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> en el Sal\u00f3n de los Espejos del Palacio de Versalles el 28 de junio de 1919. Se supuso que la paz hab\u00eda vuelto al mundo y con \u00e9l, una fecha grandiosa en la vida de la Humanidad. Se hab\u00eda creado un organismo internacional que se propon\u00eda establecer las bases para la paz y la reorganizaci\u00f3n de las relaciones internacionales entre\u00a0 guerras; aunque no pudo lograr resolver los graves conflictos mundiales de las guerras. Esta fue la primera organizaci\u00f3n internacional en la\u00a0 historia de las relaciones internacionales y el antecedente de las Naciones Unidas \u2013El Pacto de Sociedad de Naciones que ven\u00eda a fijar \u201c\u2026 el firme establecimiento de las normas del derecho internacional como regla de conducta efectiva entre los gobiernos\u201d (Pacto, art. 13, p\u00e1rr. 2) para\u00a0 desarrollar la cooperaci\u00f3n entre las naciones, a la par que garantizar la paz y la seguridad internacional.<\/p>\n<p>Con esa finalidad, en 1921, se cre\u00f3 la Corte Permanente de Justica Internacional (antecesora de la actual Corte Internacional de Justicia) como instancia jurisdiccional al que los Estados pod\u00edan recurrir. Esta Organizaci\u00f3n orientaba, brindando opiniones sobre lo que se le consultase, evidentemente todas referidas al mantenimiento de la paz\u00a0 y\u00a0 seguridad internacional (Pacto, arts. 3 y 4, p\u00e1rr. 4). Sin embargo, las fallas del Pacto se evidenciaron al no considerar a la guerra como un injusto internacional. As\u00ed, \u201c\u2026 la aceptaci\u00f3n de ciertas obligaciones de no recurrir a la guerra\u201d (Pacto, pre\u00e1mbulo), es decir s\u00f3lo generaba derechos y obligaciones entre las partes que nunca tuvo vocaci\u00f3n de universalidad, dado que las principales potencias no estuvieron, si bien ingresaron los a\u00f1os siguientes, se fueron tan pronto como entraron, no obstante fue un avance en el desarrollo del derecho internacional para la edificaci\u00f3n legislativa que vendr\u00eda a ser las Naciones Unidas (Carta, arts. 1 y 2).<\/p>\n<p>Por lo tanto, aunque las potencias no pudieron estar de acuerdo con la l\u00f3gica del Pacto. El Pacto Briand-Kellogg<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> de 1928 ven\u00eda a ser la alternativa de soluciones internacionales, ya que los estados firmantes se obligaban a <em>no usar la guerra<\/em> como mecanismo para la soluci\u00f3n de las controversias internacionales al proscribirse como medio de pol\u00edtica exterior internacional. Cabe resaltar, que su art. 1 fijaba la renuncia de la guerra y su art. 2 exig\u00eda el arreglo de controversias por medios pac\u00edficos. A cuya posici\u00f3n se adhirieron las principales naciones que luego se enfrentar\u00edan en la Segunda Guerra Mundial. As\u00ed pues, estas eran normas b\u00e1sicas que promet\u00edan esperanza para la paz y la seguridad del mundo. Sin embargo, los intereses de las principales potencias de la \u00e9poca dejar\u00edan de lado los prop\u00f3sitos para los que se cre\u00f3, siendo que tampoco establec\u00eda m\u00e9todo militar alguno como para forzar su cumplimiento por lo que las principales potencias desplegaron su poder\u00edo militar interviniendo estados, conquistando territorios , a efectos de dominar el mundo \u2013se hab\u00eda desatado la Segunda Guerra Mundial-.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Naturaleza jur\u00eddica de las Naciones Unidas: la relaci\u00f3n con los acuerdos regionales; los acuerdos de leg\u00edtima defensa. <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, la Carta de las Naciones Unidas modific\u00f3 dicho uso de la fuerza y de las amenazas de su empleo tradicional; estableciendo principios b\u00e1sicos alrededor de los cuales debe girar y\u00a0 conformarse el sistema de intervenci\u00f3n militar internacional a los efectos de legitimidad (Carta, Cap\u00edtulo VII-VIII).<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de ello, las <em>intervenciones modernas<\/em> nos suministran una clave importante para comprender que el tipo de intervenci\u00f3n es acorde al derecho, debido a que su valor queda registrado en tratados internacionales previamente establecidos entre las partes; sin perjuicio de la regulaci\u00f3n del uso y la amenaza del uso de la fuerza, medidas eficaces y colectivas que conciernen al Consejo de Seguridad (Carta, art. 24). Por eso, que el empleo de la fuerza en el derecho internacional se determin\u00f3 precisamente cuando los Estados acordaron regular el empleo de la fuerza conforme a la Carta de las Naciones Unidas. Lo que fue un cambio sustancial en la estructura del\u00a0 derecho internacional moderno\u00a0 que nos rige. Toda vez que el uso de la fuerza por los Estados est\u00e1 supeditado a los principios aceptados por la comunidad internacional en su conjunto como aut\u00f3noma e imperativa, consagrada por el derecho internacional consuetudinario como tratados internacionales entre otras legislaciones internacionales de car\u00e1cter regional (Carta, cap\u00edtulo VIII).<\/p>\n<p>En cuanto al <em>uso de la fuerza<\/em>, Como puede verse, las normas de derecho internacional p\u00fablico establecidas en la legislaci\u00f3n de fondo de la Carta de las Naciones Unidas proh\u00edben de forma absoluta el uso de la fuerza de los Estados en sus relaciones internacionales (art. 2, inc.\u00a0 4)<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, <em>excepto<\/em> la \u00fanica excepci\u00f3n prevista que la Carta autoriza es \u201c\u2026 el derecho inmanente de leg\u00edtima defensa, individual o colectiva\u201d (art. 51). En cambio, los acuerdos regionales sobre el sistema de seguridad\u00a0 fundados en el art. 53; no autorizan aplicar medidas coercitivas <em>salvo<\/em> autorizaci\u00f3n del Consejo de Seguridad o que se trate de Estados Enemigos (Carta, art. 53, inc. 2, y 107)<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.\u00a0 En ese sentido, lo comprendido en los art\u00edculos del Cap\u00edtulo VIII de la Carta son reglas de derecho internacional p\u00fablico que autorizan la participaci\u00f3n de acuerdos u organismos regionales en el arreglo pac\u00edfico o soluci\u00f3n de controversias susceptibles de acci\u00f3n regional con el prop\u00f3sito de mantener la paz y la seguridad\u00a0 internacional\u00a0 (art. 52). Lo que es de responsabilidad fundamental del Consejo de Seguridad.\u00a0 Sin embargo, el Consejo puede hacer suyo dichos acuerdos para aplicar medidas coercitivas bajo su autoridad. Bajo ese sistema de resguardo, los acuerdos regionales\u00a0 gozan de un amplio margen de\u00a0 protecci\u00f3n proyectado con el prop\u00f3sito de mantener la paz y la seguridad internacional.<\/p>\n<p>Por cierto, merece mencionarse que los acuerdos son un avance en el desarrollo del derecho internacional. De modo que todo Estado tiene en todo tiempo que \u201c\u2026 mantener informado al Consejo de Seguridad de las actividades emprendidas o proyectadas en conformidad con los acuerdos regionales o por organismos regionales con el prop\u00f3sito de mantener la paz y la seguridad internacional\u201d (Carta, art. 54).\u00a0 Ese valor de la Carta, en t\u00e9rminos de pol\u00edtica internacional, se puso de relieve en las misiones de paz, amparadas por las Naciones Unidas; en la que se establecen medidas para la paz y la seguridad internacional. En sus distintas variantes, seg\u00fan clasificaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de la ONU; Peace building, Peace keeping, Peace enforcement and Peace making (como se cita en Lucuta, 2014)<sup> <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup> .A modo de ejemplo se destaca La Misi\u00f3n de Buenos Oficios de las Naciones Unidas en Afganist\u00e1n y Pakist\u00e1n (UNMOGAP) que\u00a0 se despleg\u00f3 desde mayo de 1988 y La Misi\u00f3n de Coordinaci\u00f3n de Programas de Asistencia Humanitaria y Econ\u00f3mica en Afganist\u00e1n (UNOCA). El primero\u00a0 buscaba hacer cumplir los Acuerdos de Ginebra y el segundo el retorno de los refugiados.<\/p>\n<p>En otros ejemplos est\u00e1n la llegada a Afganist\u00e1n de tropas militares de la OTAN como herramientas de las misiones ordenadas por las Naciones Unidas; una vez que la coalici\u00f3n internacional acabara con los Talibanes (20 de diciembre de 2001). En dicha oportunidad el Consejo de Seguridad autoriz\u00f3 la creaci\u00f3n de una <em>Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad<\/em> (ISAF) de Afganist\u00e1n<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> para proporcionar asistencia militar al Gobierno afgano; para que pueda progresar en la estabilizaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds aprovechando la colaboraci\u00f3n de Naciones Unidas y de los donantes internacionales. El proceso de ejecuci\u00f3n empez\u00f3 en Kabul, en momentos que la coalici\u00f3n internacional continuaba al sur del pa\u00eds con la Operaci\u00f3n Libertad Duradera contra el Gobierno talib\u00e1n. La Misi\u00f3n fue conducida por la OTAN desde agosto de 2003 y finaliz\u00f3 el 28 de diciembre de 2014, siendo la misma prolongada por la Operaci\u00f3n Apoyo Resuelto<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> hasta diciembre de 2016.<\/p>\n<p>En resumen, como vemos entonces, es leg\u00edtimo que las Organizaciones internacionales hagan uso de la fuerza armada con autorizaci\u00f3n del Consejo de Seguridad en ciertos Estados. Como ejemplo tenemos el car\u00e1cter de incursi\u00f3n de la OTAN en Kosovo en 1999,\u00a0 Afganist\u00e1n en 2003 y 2006 o lo realizado por el Pacto de Varsovia en Hungr\u00eda 1956 y Checoslovaquia 1968, o el establecimiento de <em>misiones especiales<\/em>\u00a0por parte de las Naciones Unidas. Adem\u00e1s las intervenciones militares pueden ser\u00a0<em>de hecho<\/em>\u00a0o\u00a0<em>solicitada<\/em>. Un claro modelo de intervenci\u00f3n armada\u00a0<em>de hecho<\/em>\u00a0fue la incursi\u00f3n armada de los Estados Unidos en Vietnam 1950-75 o Irak 2003. Ello trae al caso, la reflexi\u00f3n del Presidente Obama en la VII Cumbre de las Am\u00e9ricas en Panam\u00e1, 2015 sobre el enorme retroceso que tuvo su naci\u00f3n ante Am\u00e9rica Latina e intentar adecuarse a las condiciones m\u00ednimas para dialogar con los Gobiernos de la regi\u00f3n. Lo cual pareci\u00f3 no convencer del todo a los l\u00edderes latinoamericanos; el que Washington abandonase su pol\u00edtica intervencionista, sino al contrario perseguir\u00eda la b\u00fasqueda del control econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la regi\u00f3n. En ese sentido, las\u00a0 intervenciones de hecho nos explican que hay otras razones pol\u00edticas que tipifican el tipo de intervenci\u00f3n\u00a0 (v\u00e9ase el cap\u00edtulo I, parte 2).<\/p>\n<p>En cambio, la intromisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a Afganist\u00e1n en 1979, Etiop\u00eda en Somalia a finales del a\u00f1o 2006, Rusia en Osetia del Sur del 2008<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>, Siria -octubre del 2015 contra el Estado Isl\u00e1mico- es un ejemplo de intervenci\u00f3n armada\u00a0<em>solicitada<\/em>. Por \u00faltimo, la intervenci\u00f3n <em>Impuesta<\/em> para restablecer la paz y la seguridad internacional se da conforme determina el art\u00edculo 42; la fuerza de coalici\u00f3n fue autorizada por el Consejo de Seguridad, como ejemplo\u00a0 tenemos las llevadas a cabo bajo el liderazgo de los Estados Unidos contra la Rep\u00fablica de Irak el 16 de enero de 1991 en respuesta a la invasi\u00f3n y anexi\u00f3n iraqu\u00ed del Estado de Kuwait iniciada el 2 de agosto de 1990 que procedi\u00f3 bajo el nombre de \u201cOperaci\u00f3n Tormenta del Desierto. En ese momento el Consejo de Seguridad emiti\u00f3:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1) La resoluci\u00f3n N\u00ba 660 del 2 de agosto de 1990 dictada por el\u00a0 Consejo de Seguridad conden\u00f3 el ataque e invasi\u00f3n iraqu\u00ed;\u00a0 2) la resoluciones N\u00ba 661 del 6 de agosto de 1990 impuso sanciones econ\u00f3micas; 3) la N\u00ba 665 del 25 de agosto, acerca del embargo mar\u00edtimo; 4) la N\u00ba 670 del 25 de septiembre acerca del bloqueo a\u00e9reo, y finalmente, 5) la que autorizaba el empleo de la fuerza o resoluci\u00f3n N\u00ba 678 del 29 de noviembre que daba \u00faltimo plazo a Irak a salir de Kuwait antes del 15 de enero de 1991 (p. 669, como se cita en p. 3)<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De ese modo, conforme al Consejo de Seguridad su funci\u00f3n fue ejecutar la resoluci\u00f3n 660 en conformidad al art\u00edculo 42.Toda vez que las medidas resolutivas del art. 41 fueron inadecuadas, \u201c\u2026 o han demostrado serlas, podr\u00e1 ejercer por medio de fuerzas a\u00e9reas, navales o terrestres, la acci\u00f3n que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales\u201d (Carta, art. 42). De tal manera de sancionar un hecho o una situaci\u00f3n que constituyese una amenaza a la paz, un quebrantamiento de la paz o un acto de agresi\u00f3n (Carta, art. 39).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Entonces, en el marco del derecho internacional en vigor a partir del 24 de octubre de 1945;\u00a0 al entrar en vigor la Carta de las Naciones Unidas, las normas que amparan estos valores de paz y justicia universal han sido aceptadas y reconocidas por la comunidad internacional de Estados, siendo responsable fundamental de su mantenimiento el Consejo de Seguridad (Carta, art. 24)<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. A ese efecto, ha de se\u00f1alarse que \u00e9ste \u00f3rgano es el \u00fanico habilitado por imperio de la ley internacional para decidir qu\u00e9 medidas coercitivas ser\u00e1n obligatorias para todos los Estados (Carta, arts. 40, 41, 42 y 25).<\/p>\n<p>Como acabo de se\u00f1alar, por el solo hecho de ocurrir en ese marco legal surge el argumento de <em>legitimidad o ilegitimidad<\/em> derivado de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de las situaciones que se pretenden fijar en el siguiente subcap\u00edtulo \u201c3\u201d a los fines de valorar las acciones de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en territorio afgano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>El acuerdo sovi\u00e9tico-afgano, y la raz\u00f3n de tratarse de un ordenamiento positivo.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En el plano jur\u00eddico, es precisamente la importancia de la dimensi\u00f3n de su contexto hegem\u00f3nico m\u00e1s amplio lo que se realza en la comunidad internacional por los modos en que se llev\u00f3 a cabo.<\/p>\n<p>En efecto, una de las formas en que se ha expresado tempranamente la relaci\u00f3n diplom\u00e1tica entre Estados fue mediante la adopci\u00f3n de instrumentos internacionales bilaterales que son el resultado de una voluntad expresada y asumida por el consenso de las partes contratantes. Han sido\u00a0 los acuerdos en reuniones internacionales en las que los delegados debidamente acreditados con poderes suficientes discuten la celebraci\u00f3n de tratados internacionales de inter\u00e9s com\u00fan, aunque diferentes desde luego por el objeto de\u00a0 la aplicaci\u00f3n del acuerdo en la que las partes manifiestan su inter\u00e9s en que determinada materia del \u00e1mbito internacional sea regulada jur\u00eddicamente en sus relaciones internacionales. En esa l\u00ednea se enumeran los encuentros de Dost Mohammad Khan con el Zar Nicol\u00e1s I de Rusia (1839) y Amanullah Khan con Lenin en Mosc\u00fa (1919), de Nur Mohammad Taraki con\u00a0 Leonid Br\u00e9zhnev en Mosc\u00fa (1978), todos de alto significado pol\u00edtico. En referencia el \u00faltimo acuerdo tuvo lugar en momentos cuando las grandes naciones capitalistas y sus aliados del Golfo P\u00e9rsico conspiraban abiertamente contra el nuevo gobierno de Taraki, suministrando armas y dinero a la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dentro de ese contexto, la forma de expresar la voluntad diplom\u00e1tica de Mosc\u00fa y Kabul es inclu\u00eddo. Se se\u00f1ala tambi\u00e9n las llevadas a cabo entre Afganist\u00e1n e Inglaterra en los siglos XIX y XX. Sobre esto debe decirse que el principio voluntario bilateral en el derecho internacional comporta una diferencia para el caso de imposici\u00f3n de la fuerza ocurrida esencialmente en las relaciones de Inglaterra con Afganist\u00e1n que es claramente opuesta al fundamento jur\u00eddico pol\u00edtico de las deliberaciones diplom\u00e1ticas de Br\u00e9zhnev y Taraki que tuvieron como resultado la adopci\u00f3n de decisiones del mismo car\u00e1cter amigable (Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Colaboraci\u00f3n, de diciembre de 1978). En esa l\u00ednea, se aprobaron los tratados internacionales desde los tiempos del Imperio Ruso hasta la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>En consecuencia, nada impide que, si tal sea el caso, la costumbre internacional en unanimidad acepte que los acuerdos conclu\u00eddos son voluntades\u00a0 entre sujetos del derecho internacional. Es decir, que los Estados tienen capacidad suficiente para generar derechos y obligaciones. Es precisamente, al efecto de establecer derechos y obligaciones internacionales entre ellos, mediante los tratados internacionales. De acuerdo con esto,\u00a0 la naturaleza jur\u00eddica de protecci\u00f3n estar\u00e1 dada por su <em>objeto <\/em>expuesto en derechos y obligaciones. Por cierto, nada impide entonces que sea distinto, toda vez que conforme a la regla de la autonom\u00eda de la voluntad, la Convenci\u00f3n de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969 hab\u00eda\u00a0 sido delineado ya en\u00a0 la Carta: \u201cTodo Estado tiene capacidad para celebrar tratados\u201d (art. 6) y se encuentran obligados a partir de la firma en debida forma del tratado (Convenci\u00f3n, arts. 2. 1. b), 12,13, 14, 15 y 16). De modo, que la voluntad consuetudinaria est\u00e1 protegida sin perjuicio de otros sujetos de\u00a0 derecho internacional como organizaciones y\/o comunidades beligerantes.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea de entendimiento, el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Colaboraci\u00f3n, suscrito entre URSS y Afganist\u00e1n entrado en vigor el 5 de diciembre de 1978, es fuente de derechos y obligaciones para las partes; quienes expresaron el consentimiento en obligarse por sus normas. En tales circunstancias de derecho, los Estados pueden optar entre una serie de diferentes tipos de tratados que vienen a dar respuesta a los diversos criterios. Seg\u00fan las\u00a0 partes elijan en nada se modificar\u00e1 la naturaleza vinculante a la voluntad declarada ni\u00a0 el\u00a0 \u00e1mbito de validez del instrumento internacional. Los Estados seg\u00fan la Pacta sunt servanda \u201cTodo tratado en vigor obliga a las Partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe\u201d (Convenci\u00f3n, art. 26).\u00a0 De ese modo, el principio general de derecho internacional p\u00fablico; en relaci\u00f3n a la observancia de los tratados, viene a ser ley para ambas partes, conforme a lo prescrito en la Carta de las Naciones Unidas (Carta, art. 2. inc.2). Ese valor de los principios generales de derecho como fuente formal del ordenamiento jur\u00eddico positivo sigue siendo relevante, lo que se realza en el art. 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.<\/p>\n<p>Al efecto, el art\u00edculo 38, establece reglas expresamente reconocidas por los estados;\u00a0 que la costumbre internacional es una pr\u00e1ctica aceptada como derecho y la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de legitimizaci\u00f3n de los acuerdos es universal. Esa l\u00ednea de legitimizaci\u00f3n nos lleva a la comprensi\u00f3n realista de las relaciones internacionales. Cabe preguntarse entonces, si este criterio es suficiente para legitimar los acuerdos de las partes a la luz del derecho internacional. Es l\u00f3gicamente v\u00e1lido lo que las partes acordaron; dado\u00a0 la universalidad de la pol\u00edtica internacional de las grandes potencias. Como ejemplo, menciono a los EE.UU y la URSS, que debido al poder que detentaban, influyeron o condicionaron el sistema internacional haciendo realizable acuerdos bilaterales de diversa \u00edndole. De ese modo, ambas potencias fijaron un patr\u00f3n de comportamiento aceptado en la vida internacional de la guerra fr\u00eda, dando tutela de seguridad necesaria para la constancia de las relaciones internacionales de dicho periodo.<\/p>\n<p>As\u00ed, de acuerdo con el derecho internacional, la validez de las reglas generales ha sido factor de interpretaci\u00f3n. Al respecto, la Asamblea General de la ONU del 24 de octubre de 1970 mediante Resoluci\u00f3n 2625 dijo que los principios del derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y cooperaci\u00f3n entre los estados son en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas. Importa la legitimidad internacional, con la cual se descarta la hip\u00f3tesis de que los acuerdos contractuales bilaterales surgidos mediante normativa positiva sean inv\u00e1lidos. En esa l\u00ednea jurisprudencial, la Corte Internacional de Justicia contribuy\u00f3 en muchos sentidos\u00a0 para una mejor comprensi\u00f3n de la aplicaci\u00f3n de las normas que otorgan legitimidad internacional y de su eventual jurisprudencia internacional institucionalizada que evit\u00f3 eventuales interpretaciones no concordantes con los acuerdos sobre las reglas de derecho internacional (Estatuto C.I.J., art. 38).<\/p>\n<p>Es por eso que la suma de reglas tra\u00eddas; en aras de lograr dar sentido a la legitimidad del tratado en evaluaci\u00f3n. Se reitera entonces, que a partir de la existencia de las norma de derecho internacional\u00a0 han aparecido vaguedades; las cuales han sido interpretadas por la Corte Internacional de Justicia a\u00a0 efectos que los pueblos puedan expandir sus relaciones internacionales por el mundo en conformidad con los prop\u00f3sitos y principios de las Naciones Unidas (Carta, arts. 1 y 2). Con ese fin, la respuesta a esta cuesti\u00f3n requiere del examen de normas positivas en los t\u00e9rminos de legitimidad internacional propuestas en este cap\u00edtulo.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Legitimidad derivada de las normas positivas <\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Dicho esto, pasemos a evaluar el acuerdo de seguridad bilateral pactado en el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Colaboraci\u00f3n del 5 de diciembre de 1978 entre la URSS-Afganist\u00e1n. En ese momento, las Altas Partes Contratantes invocaron el principio de legitimidad establecido en el contenido, en el Art\u00edculo 51 de la Carta de la ONU que estipula -el derecho inmanente de leg\u00edtima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas-. De modo que esto desvirtuaba las mentiras estadounidenses propagandistas que se dec\u00edan como motivo de la presunta ocupaci\u00f3n militar sovi\u00e9tica en Kabul, carentes de toda realidad. Por ende, a juicio de la afirmaci\u00f3n realista del poder sovi\u00e9tico-afgano, el acuerdo celebrado caracteriza una visi\u00f3n justificada y legitimada por el ejercicio de las titularidades de un derecho soberano de autodeterminaci\u00f3n de ambos pueblos mediando el Pacto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me refiero al impresionante y el m\u00e1s elocuente significativo de todos los documentos oficiales sovi\u00e9ticos-afganos; el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Colaboraci\u00f3n de 1978 dec\u00eda:<\/p>\n<p>Las Altas Partes Contratantes, obrando en el esp\u00edritu de las tradiciones de amistad y buena vecindad, as\u00ed como de la Carta de las Naciones Unidas, mantendr\u00e1n consultas rec\u00edprocas y por acuerdo entre ambas Partes tomar\u00e1n las medidas pertinentes\u00a0 con el fin de garantizar la seguridad, la independencia y la integridad territorial de ambos pa\u00edses. En aras de consolidar la capacidad defensiva de las Altas Partes Contratantes, \u00e9stas continuar\u00e1n fomentando la cooperaci\u00f3n en la esfera militar. (Art. 4).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se dijo, su firma fue en un momento en que se advert\u00eda el avance de la contrarrevoluci\u00f3n<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> que supon\u00eda un grave peligro para la subsistencia de la Revoluci\u00f3n de Abril y de la paz regional. Avanzando un a\u00f1o y medio despu\u00e9s, el 27 de diciembre de 1979, la estabilidad nacional afgana se ve\u00eda peligrosamente comprometida por las pol\u00edticas de Jaffizul\u00e1 Am\u00edn. Con ello sobrevino una especial relaci\u00f3n entre la gravedad institucional y\u00a0 el objeto del tratado de seguridad \u2013que el consejo revolucionario exig\u00eda su cumplimiento-.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n fue alertada por el Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> en repetidas ocasiones al dirigirse a las autoridades afganas, tratando de obtener el fin de la represi\u00f3n ilegal llevada a cabo por Jaffizul\u00e1 Am\u00edn, quien hab\u00eda eliminado al Secretario General del Partido Dem\u00f3crata Popular de Afganist\u00e1n y Presidente de la Rep\u00fablica Nur Mohammad Taraki que fingidamente alud\u00eda tener buenas relaciones con la URSS. La verdad es que buscaba en todo momento entregar su naci\u00f3n a los contrarrevolucionarios provenientes del exterior, con lo cual su r\u00e9gimen hab\u00eda desatado el terror a su pueblo y creado la amenaza de la eliminaci\u00f3n de lo que la Revoluci\u00f3n de Abril trajo a Afganist\u00e1n<\/p>\n<p>Ante esa\u00a0 realidad hist\u00f3rica, la URSS tuvo que someterse al mundo ante la obligaci\u00f3n asumida en conformidad al art. 51 de la Carta de las Naciones Unidas para el cumplimiento del tratado. Por lo tanto, el Tratado de Amistad, firmado en diciembre de 1978, y la Carta de las Naciones Unidas, eran las bases legales de legitimaci\u00f3n de las acciones sovi\u00e9ticas en el territorio afgano -la autodefensa individual, derecho del que en m\u00faltiples ocasiones hicieron uso otros Estados-. Aquel 27 de ese mes, J. Am\u00edn fue derrocado y ejecutado por decisi\u00f3n del Consejo Revolucionario Afgano apoyado por las Fuerzas Especiales de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En horas de la noche de ese d\u00eda, el nuevo Presidente Babrak Karmal<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> comunicaba a su pueblo, \u201c\u2026 que el eslab\u00f3n de la cadena de despotismo, el r\u00e9gimen de J. Am\u00edn y sus secuaces, fue destruido en el coraz\u00f3n de Asia. El aislado y sangriento r\u00e9gimen del traidor al pueblo y\u00a0 la patria hab\u00eda ca\u00eddo bajo el peso de sus cr\u00edmenes\u201d (Radio Kabul, de 27 de diciembre de 1979).<\/p>\n<p>En esa relaci\u00f3n, seg\u00fan Nadra (1980). Br\u00e9zhnev dijo al peri\u00f3dico Pravda que buscaba evitar lo ocurrido en naciones como Chile de Allende, en las que la libertad del pueblo fue eliminada con sangre por la CIA americana y permitir que eso suceda en las fronteras de las URSS\u00a0 implicar\u00eda un serio peligro para la paz y la seguridad de la regi\u00f3n que \u201cLa constante persistente intervenci\u00f3n armada y el complot, muy adelantado ya, de las fuerzas reaccionarias exteriores crearon una amenaza real de que Afganist\u00e1n perdiese la independientica y se convirtiera en base militar imperialista en la frontera meridional de nuestro pa\u00eds\u201d (p. 64).<\/p>\n<p>Entonces, estas son algunas de las cosas que nos asombran cuando repasamos la historia de intromisi\u00f3n intervencionista de los Estados Unidos, no solo en Am\u00e9rica Latina que por cierto\u00a0 no se discuten aqu\u00ed, sino que es expuesto a modo de ejemplo las similitudes o semejanzas con la contrarrevoluci\u00f3n extranjera en Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong>Afganist\u00e1n y los procesos de conspiraci\u00f3n extranjera. Negociaciones y resultados en la seguridad internacional post-guerra fr\u00eda. <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica y de la asunci\u00f3n del nuevo jefe de Estado de la Republica de Afganist\u00e1n, Babrak Karmal; la indiferencia de los\u00a0 medios de comunicaci\u00f3n norteamericanos sobre la Revoluci\u00f3n de Abril\u00a0 no dejaba de impresionar con una visi\u00f3n impactante<em> tergiversada<\/em> por supuesto, de la presencia sovi\u00e9tica que cualquier observador honesto pudiese llevarse de Afganist\u00e1n. Estaban\u00a0 entonces las m\u00faltiples publicaciones de los medios extranjeros con historietas como que \u201clos periodistas norteamericanos acababan de ser expulsados de Afganist\u00e1n\u201d en realidad nada de eso ocurr\u00eda en el lugar de los hechos, teniendo en cuenta que las conferencias de Karmal se realizaban en un \u00e1mbito democr\u00e1tico de realidad reinante tildado en aquel 17 de enero de 1980 (Nadra, 1980, p. 69, p\u00e1rr. 2).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, la prensa aprovechaba cualquier rumor por ah\u00ed, para desvirtuar la realidad en Kabul el 18 de enero de 1980, al exteriorizar los intensos combates entre unidades sovi\u00e9ticas y el ej\u00e9rcito afgano frente al aeropuerto de Kabul. \u00a1Qu\u00e9 grande son esas sorpresas sobre una realidad inexistente! Toda vez, que en ese momento no exist\u00edan tales enfrentamientos, sino solo viajantes en el aeropuerto que se encontraban pl\u00e1cidamente contemplando aquel frio d\u00eda soleado<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. Como se ver\u00e1, \u00e9sta es la brev\u00edsima historia de una realidad tergiversada, sin afectar lo sostenido sobre el papel contrarrevolucionario<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entonces, es realmente lamentable que se haya extendido una propaganda estadounidense con\u00a0 otras potencias capitalistas y China al mundo con informaciones sobre encarnizados combates producto de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica. Adem\u00e1s de ese inconveniente, Washington con la adhesi\u00f3n de China llevaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la situaci\u00f3n de Afganist\u00e1n ; mientras en simult\u00e1neo continuaban una tenaz campa\u00f1a de desprestigio de la URSS ante la comunidad internacional (Ibit.,p 66).\u00a0 En ese sentido, el secretario de seguridad Brzezinski acord\u00f3 con Carter boicotear los Juegos Ol\u00edmpicos de Mosc\u00fa 1980, postergar las conversaciones del tratado SALT II, cancelar la venta de cereales a la URSS, suspender los privilegios pesqueros a los barcos sovi\u00e9ticos, congelar los intercambios econ\u00f3micos y culturales, y destinar m\u00e1s recursos para las armas militares mientras\u00a0 finalizaba el proceso de distensi\u00f3n.\u00a0 Al mismo tiempo que preparaba la asistencia de armas de diversa \u00edndole a los fundamentalistas contrarrevolucionarios dushmanes estacionados en\u00a0 el cuartel general en Peshawar, Pakist\u00e1n , desde la Revoluci\u00f3n de Abril cuya facci\u00f3n Jamiat-i-Inlami (Asociaci\u00f3n Isl\u00e1mica) era moderada, liderada por Burhanuddin Rabbani (tayiko) y por Gulbuddin Hekmatyar (Hizb-i-Islami &#8211; Partido Isl\u00e1mico) ;cuya facci\u00f3n radical era de \u201ccar\u00e1cter sectario ; el que recibir\u00eda la mayor parte de la ayuda pakistan\u00ed\u201d (Gom\u00e1, 2011, p. 212).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Estados Unidos daba por hecho; el preferir afrontar\u00a0 una relaci\u00f3n de dificultades l\u00f3gicas y tensiones que atravesaba la poblaci\u00f3n afgana que supuestamente rechazaba la presencia sovi\u00e9tica. En el hipot\u00e9tico caso que hubiera sido as\u00ed deber\u00eda recordarse que Afganist\u00e1n es un pa\u00eds que en muchas oportunidades pudo echar a los extranjeros, entre ellos los ingleses y que pod\u00eda hacer lo mismo con los intrusos sovi\u00e9ticos. Aqu\u00e9l pa\u00eds denunciaba ante la comunidad internacional, que la URSS estaba amenazando a los afganos con sus tanques, sin embargo; tergiversaba otra vez la realidad, es decir no dec\u00eda que \u201clos tanques estaban adornados con flores. (Nadra, 1980, p. 20, p\u00e1rr. 1). Sin embargo; los peri\u00f3dicos ingleses La Daily Telegraph amenazaba con un pronto \u201ccontragolpe\u201d y\u00a0 el Financial Times que correr\u00edan r\u00edos de sangre.<\/p>\n<p>Menos iban a decir, que los sovi\u00e9ticos hab\u00edan frustrado los perversos designios de los miembros camarillas de Jaffizul\u00e1 Am\u00edn. Lo cierto, es que la URSS en un inicio estableci\u00f3 el orden pol\u00edtico constitucional afgano delineado por la Revoluci\u00f3n de Abril sobre una base pol\u00edtica segura e irrefutable<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>. Pero, por desgracia; esta idea pol\u00edtica pura se tornaba en pura fantas\u00eda para Washington, considerando que la injerencia extranjera era precisamente para repelar a la URSS de Afganist\u00e1n.\u00a0 Al respecto Jimmy Carter dec\u00eda que \u201cla invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n podr\u00eda ser la mayor amenaza para la paz desde la Segunda Guerra Mundial. La gran mayor\u00eda de las naciones del planeta han condenado este \u00faltimo intento sovi\u00e9tico de extender su dominaci\u00f3n colonial sobre otros pa\u00edses\u201d (Discurso del 23 de enero de 1980, C\u00e1mara de Representantes de Estados Unidos).<\/p>\n<p>Esa provocaci\u00f3n seg\u00fan \u00e9l ser\u00eda una intervenci\u00f3n futura de la URSS a Ir\u00e1n y Pakist\u00e1n, que de ser as\u00ed, implicar\u00eda un grave peligro para la seguridad norteamericana, lo que\u00a0 llevar\u00eda a utilizar\u00a0 armas nucleares.<\/p>\n<p>Por lo que puso en marcha la Operaci\u00f3n Cicl\u00f3n, programa de la Agencia Central de Inteligencia de Los Estados Unidos (CIA) y la Inteligencia Inter-Servicios de Pakist\u00e1n (ISI) a los efectos de intensificar la preparaci\u00f3n , ayuda t\u00e9cnica y material militar a los fundamentalistas isl\u00e1micos muyahidines en su lucha contra el gobierno de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Afganist\u00e1n (1978-1992) y contra el Ej\u00e9rcito Rojo sovi\u00e9tico (1979-1989); lo cual se convirti\u00f3 en la operaci\u00f3n m\u00e1s larga y cara llevada a cabo por los Estados Unidos. Seg\u00fan Barlett and James B. Steele (2003); el financiamiento comenz\u00f3 con 20-30 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o en 1980 y alcanz\u00f3 los 630 millones anuales para fines de 1987 (p\u00e1rr. 2)<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Por ese proyecto, el consejero de seguridad de Estados Unidos Zbigniew Brzezinski viaj\u00f3 a Pakist\u00e1n con el\u00a0 prop\u00f3sito de conversar y ofrecer a los muyahidines, instando a \u201clos soldados de Dios\u201d a que redoblaran sus esfuerzos en contra del\u00a0 invasor\u00a0 gobierno sovi\u00e9tico (Talbot, parte 8, p\u00e1rr. 6)<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>. Asimismo, llev\u00f3 su mensaje aduciendo que conoc\u00eda la profunda\u00a0 fe en Dios de los fundamentalistas y les reafirmaba que su lucha triunfar\u00eda sosteniendo que ese pa\u00eds Afganist\u00e1n; hoy en manos sovi\u00e9ticas, alg\u00fan d\u00eda regresar\u00edan a ellos; porque su lucha\u00a0 prevalecer\u00eda fundamental para que vuelvan a tener de nuevo sus casas y mezquitas; porque su causa era justa y por eso Al\u00e1 estaba con ellos. Mensajes como \u00e9ste fueron bien recibidos por los fundamentalistas afganos. Con ello Washington buscaba hacer sufrir a los sovi\u00e9ticos\u00a0 lo m\u00e1s posible.<\/p>\n<p>En primer momento a mediados de 1979, las armas ven\u00edan de China, Egipto, e incluso de los propios soldados sovi\u00e9ticos. En simult\u00e1neo, Washington tuvo que sobrellevar la situaci\u00f3n del gobierno pakistan\u00ed que constru\u00eda su arma at\u00f3mica y\u00a0 su tr\u00e1fico de drogas que ven\u00eda a ser un gran problema. De hecho, a\u00f1os despu\u00e9s Charles Dunbar, Secretario del Departamento de Estado de EE.UU dec\u00eda \u201cten\u00edamos que hacer o\u00eddos sordos dado que el inter\u00e9s estaba en obtener su colaboraci\u00f3n con la situaci\u00f3n afgana\u201d. Habiendo ca\u00eddo Am\u00edn; los sovi\u00e9ticos instalados en el campo de batalla, surg\u00edan las inquietudes, dado que parec\u00edan no encontrar soldados norteamericanos debido a que estos asesoraban a los contrarrevolucionarios desde la clandestinidad. No obstante, las batallas encarnizadas que se libraban r\u00e1pidamente eran superadas por los sovi\u00e9ticos\u00a0 (en un 99% en el d\u00eda a d\u00eda); aunque, al d\u00eda siguiente otros muyahidines se presentaban en el campo de batalla como si nada hubiera ocurrido. En cierta medida, exist\u00eda una confusi\u00f3n sobre el enemigo. Lo que fue aprovechado por la administraci\u00f3n Carter estando tambi\u00e9n sus aliados muyahidines luchando desorganizadamente; ya que cuando no luchaban contra los sovi\u00e9ticos, se peleaban entre ellos con los equipos arrebatados y los botines que eran parte de sus saqueos estas bandas fundamentalistas se las acababan r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Esta forma de contrarrevoluci\u00f3n se modific\u00f3 con la llegada de Reagan el 21 de enero de 1981. El que decidi\u00f3 aumentar la proporci\u00f3n secreta de provisiones de armas militares a los muyahidines que llegaban a trav\u00e9s de los campos de Pakist\u00e1n. Proceder confirmado por Caspar Weinberger, Secretario de Defensa de EEUU (1981-1987).En los a\u00f1os\u00a0 1983-1985, Washington consideraba que la guerra pod\u00eda ser ganada por los radicales muyahidines, aliados de los Estados Unidos \u201ccon el oro norteamericano; pero con la sangre afgana\u201d.\u00a0 De manera que EEUU empez\u00f3 a enviar cargamentos de armas a medida que avanzaba la contrarrevoluci\u00f3n, lo que iba en aumento hasta incluir armas convencionales misiles. A su vez hacia entender al gobierno Pakistan\u00ed que controlando la ayuda en armas pod\u00edan pronto establecer un r\u00e9gimen fundamentalista en Afganist\u00e1n. Con ese fin confiaron en el muyahid\u00edn Rabbani y Gulbuddin. De \u00e9ste debo decir que las armas las entregaba por desigual a los dem\u00e1s grupos de muyahidines -Mohammad Omar-<\/p>\n<p>Mientras eso suced\u00eda; la Naciones Unidas buscaba soluciones para la retirada sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n; propuesta compartida por Yuri Andr\u00f3pov<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>, pero Estados Unidos ten\u00eda desconfianza teniendo en cuenta su pasado en Hungr\u00eda y Checoslovaquia. Asimismo,\u00a0 EEUU y Pakist\u00e1n no pod\u00edan llegar a un acuerdo con Mosc\u00fa, mientras tanto el Ej\u00e9rcito Rojo se fortalec\u00eda y la resistencia fundamental hac\u00eda lo mismo. Por ambos lados los cr\u00edmenes de guerra aumentaban, los soldados sovi\u00e9ticos mor\u00edan en cumplimiento de sus deberes internacionales y las muertes colaterales de los civiles\u00a0 crec\u00edan en miles mientras se agregaba la desinformaci\u00f3n de los hechos. En 1985, el pueblo sovi\u00e9tico empez\u00f3 a tener un mejor panorama del contexto real de la guerra. Gorbachov tuvo que explicarlo, con ello las posibilidades de salir de la guerra. Por supuesto, teniendo en cuenta el extenso legado de la civilizaci\u00f3n rusa deb\u00eda ser de una manera estrat\u00e9gica. Es m\u00e1s siendo una superpotencia militar del mundo; no pod\u00eda salir corriendo, no pod\u00eda ser como hab\u00eda salido los Estados Unidos de Vietnam; eso era inviable porque da\u00f1ar\u00eda seriamente el prestigio de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Gorbachov hizo uso de la costumbre diplom\u00e1tica; para eso entabl\u00f3\u00a0 comunicaci\u00f3n con el enviado de la ONU, Diego\u00a0 Cordovez Zegers<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> ; sus planes eran la retirada bajo acuerdo con las Naciones Unidas. A ese fin, confiando que EEUU y Pakist\u00e1n compartir\u00edan un acuerdo con Mosc\u00fa modific\u00f3 el mando afgano de Babrak Karmal por Mohammad Najibull\u00e1h. Iniciando \u00e9ste\u00a0 conversaciones con los muyahid\u00edn; aunque Washington no cre\u00eda tal viabilidad dado su paso por la KGB afgana se tornaba en inadecuado que convenza a sus colegas comunistas para que \u00e9stos depongan las armas y se marchen.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, despu\u00e9s de la Cumbre de 1987, Reagan cre\u00eda que Gorbachov de verdad deseaba salir de Afganist\u00e1n; aunque los republicanos norteamericanos fortalecieron su pol\u00edtica contraria, teniendo en cuenta que\u00a0 URSS obstaculiz\u00f3 la posici\u00f3n de EEUU en Vietnam. Reagan cedi\u00f3 a las presiones y opt\u00f3 por ayudar a los muyahidines a luchar hasta la victoria porque sab\u00eda que pod\u00edan ganar la guerra, increment\u00f3 la ayuda de un equivalente de 16 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o a 160 millones de d\u00f3lares. Seg\u00fan su sensata decisi\u00f3n, Washington puso los misiles port\u00e1tiles Stinger en manos de los fundamentalistas muyahidines. A\u00f1os despu\u00e9s, el misil fue elogiado por ocupar \u201c\u2026 el r\u00e9cord de aviones derribados desde la II Guerra Mundial\u201d (Richter, 2001, p\u00e1rr. 2)<sup> <a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n de Los Estados Unidos fue avalada por Arabia Saudita, Pakist\u00e1n y China que tambi\u00e9n apoyaban con importantes aportaciones econ\u00f3micas en favor de los muyahidines; con lo que ven\u00edan voluntarios de distintos pa\u00edses musulmanes -la guerra se hab\u00eda convertido en guerra santa-\u00a0 y para fines de 1987, los muyahidines estaban seguros de triunfar con el empleo de armamento pesado; lanzacohetes de 102, 122 mil\u00edmetros, misiles SA-7 y el Stinger.<\/p>\n<p>Ante esa realidad, los fundamentalistas muyahidines presentaron batalla a los sovi\u00e9ticos en t\u00e9rminos convencionales.\u00a0 Con ello, Washington hab\u00eda enviado un mensaje a Mosc\u00fa; que su pa\u00eds estaba directamente involucrado en la guerra. De modo, que la capacidad militar de los muyahidines hizo que se tornaran deseosos y muy sabedores de que pronto tomar\u00edan el poder; por lo que no aceptaron la propuesta sovi\u00e9tica de retirarse de Afganist\u00e1n y de dejar en el poder a Najibull\u00e1h.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>El papel de la Diplomacia, Las Naciones Unidas<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Con el acercamiento de la Diplomacia del Secretario General de las Naciones Unidas, Javier P\u00e9rez de Cuellar,\u00a0 Mosc\u00fa y Washington pactaron el <em>Acuerdo de Paz de Ginebra<\/em> del 14 de abril de 1988<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a> ; cuyo apartado\u00a0 primero se centra en las relaciones entre Pakist\u00e1n y Afganist\u00e1n y el compromiso de no injerencia y no interferencia de un pa\u00eds en los asuntos del otro. En las siguientes cl\u00e1usulas se\u00a0 obligaba a las partes a no enviar armas a cualquier parte de Afganist\u00e1n y se fijaba la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas de Afganist\u00e1n y el regreso voluntario de todos los refugiados,<\/p>\n<p>En ese marco se cre\u00f3 La Misi\u00f3n de Buenos Oficios de las Naciones Unidas en Afganist\u00e1n y Pakist\u00e1n (UNGOMAP)<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a> , con el fin de verificar el cumplimiento de los Acuerdos de Ginebra por la Misi\u00f3n de Coordinaci\u00f3n de Programas de Asistencia Humanitaria y Econ\u00f3mica en Afganist\u00e1n (UNOCA) para reconstruir el pa\u00eds y repatriar a los refugiados. Sin embargo, no se cumpli\u00f3, dado que Estados Unidos volvi\u00f3 a desconfiar, sosteniendo que Mosc\u00fa planeaba sacarse de encima a los muyahidines y a la oposici\u00f3n estadounidense y\u00a0 lograr por otros m\u00e9todos dominar de todas maneras a Afganist\u00e1n; lo que era algo que contrariaba a la pol\u00edtica de Washington. En\u00a0 sentido contrario, Mosc\u00fa sosten\u00eda que los EEUU no deseaba que en Afganist\u00e1n quedara alguna huella sovi\u00e9tica y que el gobierno debiera ser antisovi\u00e9tico af\u00edn a Washington (Vasily Safronchuk, Ministro de Asuntos Exteriores sovi\u00e9ticos). Al final los m\u00e1s radicales fundamentalistas\u00a0 apoyados por los Estados Unidos fueron los m\u00e1s beneficiados. En definitiva, para fines de 1988, el Ej\u00e9rcito Rojo empez\u00f3 la retirada de Afganist\u00e1n en cumplimiento de los Acuerdos de Ginebra de 1988, siendo el mismo completado el 15 de febrero de 1989.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N.- <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir entonces, que el debate sobre el apoyo de las naciones del Bloque Este a la intervenci\u00f3n militar sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n y del Acuerdo entablado, es uno de los argumentos que propone la garant\u00eda de la legalidad internacional como un criterio determinante de la legitimidad del empleo de la coacci\u00f3n. Sin embargo;\u00a0 Estados Unidos y aliados hab\u00edan desconocido tal legitimidad, oponi\u00e9ndose as\u00ed, a la admisibilidad de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica. Situaci\u00f3n que se advierte en la existencia de argumentos imprecisos por parte del bloque occidental con respecto de la legitimidad de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica. Pues bien, esta inadecuaci\u00f3n de conductas fue aclarada en rigor de los instrumentos internacionales vigentes al momento de los hechos, as\u00ed como por la propia legalidad internacional que no avala intervenci\u00f3n militar alguna fuera de ese marco legal (Carta, Cap\u00edtulo: VII y VIII).<\/p>\n<p>As\u00ed entonces, al resolver la situaci\u00f3n internacional de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n; es preciso considerar la legitimidad del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Colaboraci\u00f3n entre la URSS y Afganist\u00e1n, suscrita el 5 de diciembre de 1978 en Mosc\u00fa, \u201c\u2026 actuando en el esp\u00edritu de las tradiciones de amistad y buena vecindad en el esp\u00edritu de la Carta de las Naciones Unidas\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>. Esta frase interesante figuraba en el pre\u00e1mbulo del tratado, por lo que no cabe duda que ambas naciones cre\u00edan y sent\u00edan intensamente\u00a0 su constituci\u00f3n y\u00a0 sus cl\u00e1usulas. De esta forma, en la historia de la diplomacia hay pocas veces tan incondicionales como la diplomacia sovi\u00e9tica hacia Kabul, sin embargo pocos son los l\u00edderes y doctrinarios en el mundo occidental que la reconocen.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el tratado durante su vigencia ha sido de inmensa trascendencia el que tiene mayor importancia contempor\u00e1nea, tan grande para Afganist\u00e1n quiz\u00e1s porque pens\u00f3 en la victoria de la Revoluci\u00f3n de Abril; ajena al pensamiento norteamericano e intereses de Inglaterra y Pakist\u00e1n, que le ocasionar\u00eda grandes consecuencias en funci\u00f3n de los obst\u00e1culos emplazados luego de la\u00a0 llegada de las tropas sovi\u00e9ticas a Kabul en diciembre de 1979. Lo que dejaba atr\u00e1s las esperanzas de Estados Unidos de dominar Afganist\u00e1n. Como dec\u00eda el embajador norteamericano en Kabul al Departamento de Estado sobre la presencia sovi\u00e9tica: Afganist\u00e1n est\u00e1 \u201cperdido para el mundo libre\u201d Dumnova, 1988, p. 174).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA.- <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Academia de Ciencias de la URSS. (1979). <em>Historia de la URSS<\/em>: Capitulo II. Mosc\u00fa: Editorial Progreso.<\/li>\n<li>Andrejs Plakans. (1995). \u201cThe Latvians: A Short History\u201d. Washington: Hoover Institution Press.<\/li>\n<li>Acuerdos de Ginebra firmados -Acuerdo para la retirada sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n- (14 de abril 1988).<\/li>\n<li>Acuerdos de Paz de Ginebra (1988) firmado entre la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Afganist\u00e1n, Pakist\u00e1n, URRSS y EEUU del 14 de abril de 1988.<\/li>\n<li>Bradsher, Henry S. (1983). Afghanistan and the Soviet Union. Londres, Durham: Duke University Press.<\/li>\n<li>Carta de las Naciones Unidas y el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.\u00a0\u00a0 Nueva York: Departamento de Informaci\u00f3n P\u00fablica (2006).<\/li>\n<li>Carlos Taibo. (1995). <em>Crisis y cambio en la Europa del Este.<\/em> Madrid: Alianza Editorial. pp. 121-122<\/li>\n<li>Emersson Forigua-Rojas. (2010). <em>Guerra en Afganist\u00e1n: la experiencia sovi\u00e9tica<\/em>, 15\u00a0(1).\u00a0Bogot\u00e1.<\/li>\n<li>Eric Hobsbawm. (2001). Historia del Siglo XX 1914-1991: la guerra fr\u00eda. Madrid: Editorial Critica<\/li>\n<li>George F Kennan. (1991). <em>Las Fuentes de la Conducta Sovi\u00e9tica: y otros escritos. <\/em>Buenos Aires. Grupo Editor Latinoamericano: Colecci\u00f3n Estudios Internacionales.<\/li>\n<li>Held, Colbert C. (2000). Middle East Patterns: Places, Peoples, and Politics. 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(1988). \u201cHistoria y Lucha de un Pueblo\u201d. Bogot\u00e1: Ediciones Instituto de Intercambio Cultural colombo-sovi\u00e9tico.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>FUESTES EN LINEA.-<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Cap\u00edtulo XII: <em>Examen de las disposiciones del Cap\u00edtulo VII de la Carta<\/em>: Suplemento 1989-1992. Consejo de Seguridad: ONU. Recuperado de <a href=\"http:\/\/www.un.org\/es\/sc\/repertoire\/89_92\/89-92_11.pdf\">http:\/\/www.un.org\/es\/sc\/repertoire\/89_92\/89-92_11.pdf<\/a><\/li>\n<li><em>Despertar Ferro. <\/em>(2014). Revista de historia militar y pol\u00edtica., que habla sobre la \u201cGuerra fr\u00eda en Asia Central\u201d. <em>Moderna<\/em>N\u00ba 11. <a href=\"http:\/\/www.despertaferro-ediciones.com\/revistas\/numero\/df-moderna-n-o-11-el-gran-juego\/\">http:\/\/www.despertaferro-ediciones.com\/revistas\/numero\/df-moderna-n-o-11-el-gran-juego\/<\/a><\/li>\n<li>Misi\u00f3n de Buenos Oficios de las Naciones Unidas en el Afganist\u00e1n y el Pakist\u00e1n Recuperado de http:\/\/www.un.org\/es\/peacekeeping\/missions\/past\/ungomap\/<\/li>\n<li>Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperaci\u00f3n entre URSS y la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Afganist\u00e1n del 5 de diciembre de 1978.<\/li>\n<li>Resoluci\u00f3n ES-6\/2, La situaci\u00f3n en el Afganist\u00e1n y sus consecuencias para la paz y la seguridad internacionales, 14 de enero de 1980.<\/li>\n<li>Resoluci\u00f3n 35\/37 de la Asamblea General, La situaci\u00f3n en el Afganist\u00e1n y sus consecuencias para la paz y la seguridad internacionales, del 28 de noviembre de 1980.<\/li>\n<li>Robert Kolb. (2003). <em>Observaciones <\/em><em>sobre intervenciones humanitarias<\/em>. Publicado por la Revista Internacional de la Cruz Roja, el 31-03-2003. Ginebra: CICR. Recuperado de https:\/\/www.icrc.org\/spa\/resources\/documents\/misc\/5uampd.htm<\/li>\n<li>The 27th CPSU Congress: Gorbachev&#8217;s Unfinished Business.<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"http:\/\/www.foia.cia.gov\/sites\/default\/files\/document_conversions\/17\/19860401A.pdf\">http:\/\/www.foia.cia.gov\/sites\/default\/files\/document_conversions\/17\/19860401A.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Este ensayo es una versi\u00f3n revisada y considerablemente ampliada sobre la controversia de Legitimidad de la Intervenci\u00f3n de la Uni\u00f3n de las Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS) en Afganist\u00e1n (1979-1989); para ser publicado en The Observatory of International Law, en agosto de 2017.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Abogado, y Licenciado en Relaciones Internacionales, Universidad de Palermo. Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><em>La Guerra de los Treinta A\u00f1os y la Paz de Westfalia<\/em>. Recuperado de http:\/\/www.dw.com\/es\/la-guerra-de-los-treinta-a%C3%B1os-y-la-paz-de-westfalia\/a-4280180<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Reino Unido, Espa\u00f1a, Polonia, Portugal y aliados.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Tratado firmado el 20 de noviembre de 1815 hasta 1830 entre Austria, Prusia, Rusia e Inglaterra, ampliada a los efectos de evitar nuevas guerras, en cuyo sexto art\u00edculo promov\u00eda la celebraci\u00f3n de conferencias para llegar a acuerdos sobre los asuntos europeos<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Entre la seguidilla de tratados, Versalles es la principal, que implic\u00f3 el desmembramiento territorial de Alemania y la imposici\u00f3n de resarcimiento de 33 mil millones de d\u00f3lares, y el desarme casi total de su ej\u00e9rcito y\u00a0 de Austria,\u00a0 la formaci\u00f3n de Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia y Hungr\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Tratado internacional, celebrado el 27 de agosto de 1928 en Par\u00eds, promovidos por Francia-EEUU, m\u00e1s 78 naciones adheridas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u201c\u2026 se abstendr\u00e1n de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia pol\u00edtica de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Prop\u00f3sitos de las Naciones Unidas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u201cSon las naciones que durante la segunda guerra mundial hayan sido enemigas de cualquiera de los signatarios\u201d, tienen que conducirse conforme los principios de la Carta (art. 2, inc. 6. Carta).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>Establecimiento, mantenimiento, imposici\u00f3n y consolidaci\u00f3n. Recuperado de http:\/\/www.internationalpeaceandconflict.org\/profiles\/blogs\/peacemaking-peacekeeping-peacebuilding-and-peace-enforcement-in#.VlD1xf94vIU<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <u>Resoluci\u00f3n N\u00b0 1.386 del 20 de diciembre de 2001 del <\/u>Consejo de Seguridad. <u>Recuperado de<\/u> <u>http:\/\/www.acnur.org\/t3\/fileadmin\/scripts\/doc.php?file=t3\/fileadmin\/Documentos\/BDL\/2004\/2702<\/u><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Se conduce con 13 mil soldados a diferencia de 64,500 militares de la ISAF provenientes de 42 pa\u00edses.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> En funci\u00f3n de los <em>acuerdos de paz<\/em> del 2 de noviembre de 1993, estaban presentes en la rep\u00fablica separatista fuerzas de paz de Rusia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>Examen de las disposiciones del Cap\u00edtulo VII de la Carta. New York: ONU. Recuperado de http:\/\/www.un.org\/es\/sc\/repertoire\/89_92\/89-92_11.pdf<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Es decir, el Consejo de Seguridad ejerce todos los poderes y competencias que le han sido delegadas y no pudiendo intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicci\u00f3n interna de los Estados.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> La contrarrevoluci\u00f3n feudal, es la minor\u00eda que intenta restaurar el viejo orden con la ayuda del imperialismo norteamericano y la hegemon\u00eda china, la extrema pobreza, miseria y la ignorancia del pueblo afgano ven\u00eda a ser aliado de la contrarrevoluci\u00f3n, por eso el gobierno de Taraki desde un inicio\u00a0 busc\u00f3 eliminar el alfabetismo con ayuda sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>Declaration of the CC CPSU to the Party leadership concerning the Situation in Afghanistan. Recuperado de http:\/\/digitalarchive.wilsoncenter.org\/document\/111554<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Nacido en Kabul en 1935, de profesi\u00f3n economista. Miembro fundador del PDPA, perteneciente a la facci\u00f3n pol\u00edtica Parchan, lo que le permiti\u00f3 ser condenado a pena de muerte por el Gobierno del Khalq de Am\u00edn. Fue liberado con la llegada al poder de Babrak Karmal.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Mosc\u00fa desmiente combates en las afueras de Kabul entre el Ej\u00e9rcito afgano y tropas sovi\u00e9ticas. Recuperado de http:\/\/elpais.com\/diario\/1980\/01\/19\/internacional\/317084403_850215.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Verse el cap\u00edtulo II, punto 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> V\u00e9ase el cap\u00edtulo II, parte 2, sobre \u201cEl corto periodo \u2013Aliado de Estados Unidos\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>The Oily Americans. Recuperado de\u00a0 http:\/\/content.time.com\/time\/magazine\/article\/0,9171,450997-92,00.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>Afganist\u00e1n: La lucha por el petr\u00f3leo: La CIA y los talibanes. Recuperado de http:\/\/www.globalresearch.ca\/articles\/TAL112A.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Secretario General del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica 1982-1984, y embajador en Hungr\u00eda 1956. Fue un personaje de \u00e9lite, decente, \u00e9l no ten\u00eda bienes propios, odiaba la adulaci\u00f3n, los honores y las condecoraciones. Esto resultaba muy importante en 1982, cuando la c\u00fapula del poder hab\u00eda perdido confianza, es decir la corrupci\u00f3n se hab\u00eda extendido en el aparato estatal.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ministro de RREE de Ecuador y enviado especial de la ONU cuando el personal diplom\u00e1tico estadounidense en Teher\u00e1n fue tomado como reh\u00e9n y mediador en la guerra entre Irak e Ir\u00e1n, y para los asuntos de Afganist\u00e1n<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>Paul Richter. (2001).\u00a0 <em>El mort\u00edfero misil port\u00e1til Stinger se vuelve contra el Ej\u00e9rcito de EE UU. Washington. <\/em>\u00a0La efectividad del Misil se debe a su de f\u00e1cil maniobrabilidad, se lanzaba desde el hombro y guiado por un sensor infrarrojo guiado por el calor, viajando a una velocidad doble del sonido impactaba al blanco; logrando en tres meses iniciales derribar unos 90 aviones. Recuperado de http:\/\/elpais.com\/diario\/2001\/10\/07\/internacional\/1002405606_850215.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> El acuerdo sobre Afganist\u00e1n que hoy se firma en Ginebra garantiza la retirada sovi\u00e9tica. Recuperado de http:\/\/elpais.com\/diario\/1988\/04\/14\/internacional\/576972010_850215.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Misi\u00f3n UNGOMAP desplegada desde mayo de 1988 hasta marzo de 1990. A fin de verificar el cumplimiento del Acuerdo de Ginebra, participaron 50 observadores conducidos por el diplom\u00e1tico Diego Cordov\u00e9z y la UNOCA se hizo de imposible cumplimiento por la continuidad de la guerra.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>Consejo de Seguridad \u2013 ONU. Sesi\u00f3n 2185, del 5 de enero de 1980. P, 4. : considerando 32. Recuperado de http:\/\/repository.un.org\/bitstream\/handle\/11176\/67464\/S_PV.2185-ES.pdf?sequence=16&amp;isAllowed=y<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sumario.- Introducci\u00f3n; 2. Antecedentes; 3. Naturaleza jur\u00eddica de las Naciones Unidas: los acuerdos regionales e individuales; 4. El acuerdo sovi\u00e9tico-afgano, y la raz\u00f3n de tratarse de un ordenamiento positivo; 4.1. Legitimidad derivada de las normas positivas; 5. Afganist\u00e1n y los procesos de conspiraci\u00f3n extranjera. Negociaciones y Resultados; 5.1. 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